ECONOMÍAS REGIONALES
Angaco: Otra vez el talco
En Angaco, en el interior del cerro Pie de Palo, se encuentra la única mina de talco en producción de San Juan: Cerro Alto.
VIVIANA PASTOR - DIARIO DE CUYO Aunque pocos se acuerden, hace 40 años el departamento concentró toda la explotación de talco de la provincia, convirtiéndola en la segunda productora del país. Esta actividad destacó económicamente a Angaco con casi 10 minas que producían unas 4.000 toneladas de talco y daban trabajo a unas 400 personas -ver aparte-.
Después de varios años inactiva, el año pasado la empresa Ceras San Juan volvió a explotar las vetas de talco en Cerro Alto, aunque la mina aún está en etapa de desarrollo.
La boca de entrada a la mina tiene 2 metros de alto por 2 de ancho y después de dos curvas se llega al final, donde está el boquete que lleva 17 metros abajo, hacia las nuevas galerías subterráneas de donde se extrae la piedra de talco, con la que en San Juan se produce talco industrial.
El túnel vertical para llegar a las galerías subterráneas tiene 1 por 1,50 metros y se baja sentado en una tabla de madera sostenida por un grueso cordón de acero, accionado por una roldana eléctrica. Un tramo no apto para claustrofóbicos.
La sensación de estar en las entrañas del cerro es excitante. Ahí abajo hay que agacharse para poder caminar ya que el túnel tiene 1,50 de alto, aunque en otros tramos tiene un poco más y el minero que no mida más de 1,60 puede andar erguido. Hay lamparitas eléctricas colocadas cada cuatro, cinco metros o más y en el medio oscuridad.
A pesar de la irregularidad de la piedra, las paredes del túnel son muy suaves, es que esta es una de las características de la piedra de talco, que deja en los dedos su polvo blanquecino. El piso es untuoso y es porque está húmedo; el cerro tiene agua en su interior y en la mina se hace notar. El aire es pesado y no abunda, pero se respira bien en los 90 metros del túnel.
En el acceso de una galería a otra hay una empalizada para sujetar las paredes del túnel en ese sector. Alejandro López, ayudante perforista y uno de los seis mineros que trabajan allí, explicó que en ese sector se encontraron con una veta de arcilla y se hizo este "enmaderamiento" para evitar derrumbes.
Su hermano, Claudio López, encargado general de la mina, explica que el agua que contiene el cerro hace más inestables los minerales ahí adentro.
"¿Miedo? No, el que tiene miedo más vale que ni entre a una mina porque pierde, acá no podemos tener miedo. Además la muerte nos va a encontrar en cualquier lado", dijo Segundo Valdebenito.
En el fondo de la segunda galería, dos hombres con un martillo neumático intentan bajar un sector de piedra para llegar a la veta de talco. "Cuando hacemos funcionar el martillo no se ven ni las manos con el polvo", dijo Rolando Tapia, el más experimentado del grupo.
Los túneles van tomando la dirección de la veta del talco que se va extrayendo con explosivos. El mineral desprendido de la montaña se carga a mano en un pequeño contenedor, este se engancha en el guinche eléctrico -que funciona con un generador propio- y lleva el talco hacia arriba. Luego es descargado en un carro metálico que es empujado por los mineros hacia el exterior de la mina donde se van depositando las piedras.
"Acá el trabajo sigue siendo artesanal, ahora tenemos el guinche eléctrico, pero el resto se sigue haciendo como hace 40 años", dijo Valdebenito.
El trabajo en la mina comienza a las 7 de la mañana hasta las 11, a esa hora paran para llegar hasta el campamento, que está a unos 500 metros de la mina, donde ellos mismos se cocinan el almuerzo. "Comemos lo que comen los mineros, mucho grano, lentejas, porotos, polenta", dijo López. Después de comer no hay mucho tiempo para la siesta, la tarea en la mina se reinicia a las 17 y termina a las 19. Los viernes hacen jornada doble para poder irse a casa todo el fin de semana. Por cada hora trabajada los mineros cobran 4 pesos, que es lo que indica el convenio laboral de su sector.
En el medio del Pie de Palo, sólo cuentan con un teléfono celular en el caso de ocurrir algún accidente, pero deben subirse al cerro para tener señal.
Industrial
Germán Gaetano, de la empresa que explota el talco, dijo que la mina Cerro Alto está en etapa de desarrollo y se está estudiando cómo es la formación del yacimiento. Mientras tanto se extraen unas 400 toneladas por mes, pero aspiran a duplicar la cifra cuando la mina esté desarrollada, lo que significa que también tendrán que tomar más gente y da esperanzas de reactivación al departamento.
La empresa también tritura el talco y se destina para elaborar productos para la industria del papel, plástico, pintura y agricultura. Este talco sólo puede usarse en la industria ya que para cosmética se necesita un mineral de más pureza. La firma también explota y procesa dolomitas y carbonatos de calcio.
La historia
A principios de los '60 las minas de talco de Angaco producían unas 4.000 toneladas de mineral, y junto con las minas de grafito y piedra laja, daban trabajo a unas 400 personas. "La mina más grande y la primera que se conoce estaba en la quebrada Del Gato, era la mina El León que la explotaba la empresa Miden Minerals. Tenía 700 metros de profundidad", recuerda Augusto Olmos, un angaquero que fue intendente.
Más al Sur, en la quebrada La Petaca, había socavones explotados por la empresa mendocina Bobillo, "en esa época había varios socavones y explotaciones grandes y chicas de talco. Eso le daba gran vida al departamento", dijo Olmos.
En la década del '90 -durante la presidencia de Menem- la producción de talco comenzó a decaer y en el '98 sólo se produjeron 1.800 toneladas. Desde Ceras San Juan explicaron que durante la época del 1 a 1 salía más caro producir el talco acá que importarlo, así que se compraba afuera.
Después de la crisis del 2001 no se extrajo el mineral por dos años, hasta que en el 2004 aparecieron algunas toneladas explotadas por mineros chicos que vendían ese talco a las empresas. Recién el año pasado Ceras San Juan decidió comenzar a explotar el mineral, que es un insumo importante para sus productos.
Los angaqueros hablan con veneración del cerro Pie de Palo. "Además de talco el cerro tiene oro, caliza, dolomitas, piedra laja, mármoles, grafito, granate... el futuro nuestro es el Pie de Palo si hubiera un proyecto para su explotación ordenada", dijo Olmos.
Fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=151760
(Domingo, 9 de Abril de 2006)
